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Sophie

Los seguros complementarios

El seguro básico y los complementarios no se rigen por la misma ley ni por la misma lógica. Confundirlos es el error más caro a la hora de cambiar de caja.

Dos leyes, dos mundos

El seguro básico se rige por la LAMal: afiliación garantizada, catálogo impuesto, sin selección. Los complementarios se rigen por la ley del contrato de seguro: la aseguradora elige a quién acepta, a qué precio y con qué reservas.

En concreto: puede cambiar de caja básica sin ningún riesgo, pero puede perder definitivamente un complementario si lo rescinde y otra aseguradora le rechaza.

Lo que cubren en general

  • Hospitalización en habitación semiprivada o privada, y libre elección del médico en el hospital.
  • Medicinas complementarias no cubiertas por el seguro básico.
  • Cuidados dentales, gafas, gimnasio, según los contratos.
  • Tratamientos en el extranjero más allá de lo que el seguro básico reembolsa.

Las preguntas que hay que hacer antes de firmar

  • ¿Hay un cuestionario de salud, y qué reservas puede poner la aseguradora?
  • ¿Cuál es la duración del contrato y su plazo de rescisión — a menudo tres meses antes del vencimiento?
  • ¿Las primas aumentan con la edad, y según qué baremo?
  • ¿Qué pasa si rescindo mi seguro básico en esta aseguradora: el complementario sigue?

Por qué no los comparamos

Ningún registro oficial publica las tarifas y las condiciones de los complementarios. Se negocian caso por caso, con selección médica. Un comparador de complementarios construido sin datos públicos sería un argumentario disfrazado, no una comparación.

Las guías